3 oct. 2016

"El encuentro" continuación de Vidas Paralelas

https://deloamargodelcafe.blogspot.com.es/2016/09/vidas-paralelas.html


Llegó esa mañana más temprano de lo habitual, quería tenerlo todo preparado para la llegada de Olivier. Desde el día anterior le invadía una extraña sensación, como si habitara una vida ajena. Descubrir aquello de su padre, tratar de asimilarlo, ocultarlo a su madre que, vivía totalmente ajena a esa mujer y a ese niño que ocupaban nuestro lugares en un país distinto.
Llegó a casa de sus padres nerviosa, apenas comió nada y con la excusa de buscar una documentación que necesitaba para el trabajo, se encerró toda la tarde en su estudio. Registró cada centímetro de aquella habitación, buscando información acerca de esa otra familia o de la doble vida que su padre había llevado. Absolutamente nada. Lógicamente, no iba a dejar pistas a su madre. Fue al vestidor y también echó un vistazo sin éxito. Volvió a casa desesperada y desesperanzada, no iba a ser fácil lidiar con tantos sentimientos y secretos. Aún quedaba lo peor, conocer a “su hermano” y contarle todo a su madre.

Iba por el tercer café cuando el corazón se le desbocó; unas pisadas en la alfombra, un “buenos días señor” de Lisa, la secretaría, y unos nudillos en la puerta. Olivier estaba allí.
Cuando vio entrar a “su hermano” el corazón dejó de latir.
Era un chico alto, prácticamente de su misma edad, aunque con aquel traje parecía mayor. Seguro de sí mismo, mirada penetrante y muy ¿guapo?. Traía la sonrisa puesta cuando abrió, tras el “pase” que ella atinó a soltar. Su mismo color de pelo. Mandíbula cuadrada, nariz afilada. El maletín negro con las iniciales grabadas, las mismas que…. ¡era el maletín de su padre!, ella se lo había regalado.
Era una copia de su progenitor, pero esa mirada, la forma de escrutarla… algo no cuadraba en aquel hombre que, según un trozo papel, eran del mismo progenitor.

Fue directo hacia ella y, rodeando su escritorio, la estrechó en un abrazo que duró más de lo cortés. Cogió la silla del otro lado de la mesa y la rodó hasta colocarla a su lado. Ella aún permanecía asimilando la primera impresión.
‒Buenos días Olivia, soy Olivier. Tu hermano ‒dijo en un perfecto castellano que la dejó fuera de juego.
Había estado practicando su oxidado francés durante las últimas veinticuatro horas y este “mini papa” hablaba su idioma mejor que muchos españoles.
‒Buenos días, Olivier  ‒atinó a responder.

Oliva respiró profundamente, iba a ser más complicado de lo que esperaba.
Un olor familiar le invadió las fosas nasales. Olía bien, a infancia, a tardes tirada en la moqueta con papá leyendo libros de aventuras, a clases de piano codo con codo tratando de seguir los largos dedos de su padre que se deslizaban por las teclas casi sin rozarlas, a muñecas olvidadas por un balón de fútbol, olía a papá.
Oliver comenzó a hablar y hablar del viaje, de cómo se había enterado de que tenía una hermana, de pormenores y anécdotas. Mientras, Olivia no dejaba de estudiar sus gestos, sus palabras y su imagen. Una pregunta no dejaba de dar vueltas en la cabeza.
¿Se parecía mucho a su padre o estaba haciendo un esfuerzo titánico por parecerse?

11 comentarios:

  1. Te ha quedado genial, amiga... Y además una se queda con ganas de más... Qué pasará ahora? Genial, quiero más! Un beso, escritora.

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    1. Sí esta intrigante. Habrá más... jejejeje. Gracias a ti escritora. Besos

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  2. Y ya está?? Quiero más Elisabeta, eso no se hace!!! Está genial writer.

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    1. Sí, a ver el próximo si es más largo, ya sabes me gusta dejaros intrigadas jejejeje. Gracias escritora. Besos

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  3. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  4. la espera hastsa el proximo lunes de noviembre va a ser muyyyyy larga ;)
    gracias wapetona!!!

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    1. Ainss lo sé, pero no tengo tiempo, literariamente hablando para hacerlo más asiduamente... Gracias por leerme preciosa y comentar.. Besitos

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  5. Qué tensión. Yo creo que el colega está haciendo todo lo posible por parecerse al padre, la pregunta es ¿por admiración o como hábil treta para lograr que su hermana se trague lo que sea?

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    1. Ahí está el quid de la cuestión, Aurora. Hace lo posible por parecerse, ¿porqué no lo es o porqué quiere ser cómo él? 😉

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Eeehhhh... muy buenooo!!!! ¿¿Què pasa con esta historia, que nos tiene enganchados?? Buen curro, Eli. Besitos

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