4 jul. 2016

A los pies de Dante

Miraba alrededor y todo me resultaba... tan familiar. Absolutamente desconcertada, obsevaba el paisaje ¿cómo era posible que la primera vez que pisaba Florencia y todo lo que giraba en mi entorno era sumamente conocido? Y no voy a argumentar que lo había visto en fotos, postales o televisión, no me refería a los lugares más emblemáticos de Florencia, ni mucho menos.

Estaba segura de haber caminado por esas calles. Casi podía sentir la lluvia en mi cara una tarde en la que, una tormenta me sorprendió volviendo de clases de baile, ¿clases de baile? ¿Cuándo he ido yo a clases de baile? La imagen de un tutu me sacó de mi ensoñación.

Paseaba despacio, como cuando en las series tratan de reconstruir un escena de asesinato, repasando cada detalle. Las imágenes, como intermitentes dejavus me llegaban a la mente.
En una de las calles había una enorme puerta de madera de Flandes, pintada en granate. ¿Madera de Flandes? ¿Cómo podía tener esa seguridad, había visto alguna vez algo así? Sí, era ese material en concreto, cuando en flash back me asaltó la imagen de una señora mayor tejiendo, en un hermoso patio sevillano, la puerta entreabierta a su espalda, era mi abuela, sin lugar a dudas. Continue caminando, rumiando mi subconsciente.

El sabor de su boca cuando él, un chico de mirada inocente y labios dulces me había asaltado, robándome un beso que yo estaba pidiendo a gritos, era compañero de … no lograba recordarlo, sólo que lo conocía, me gustaba, pero todo muy lejano, como si hubiese sido fruto de vidas pasadas, pero justo en aquel lugar donde me encontraba parada e invadida por la nostalgia.
Incluso las personas me resultaban familiares, como si las viese todos los días: Me detuve en la entrada de una tienda de comestibles a la que había llegado casi por instinto. Mi imagen comprando el pan con el tutú me aguijoneaba los sentidos.

Trataba de no pensar, pero cuanto más dejaba mi mente en blanco más nítidas llegaban las imágenes, era como si estuviera rememorando mi juventud, cosa improbable a mis veinticinco años. Un banco me trajo risas con amigas, dos chicas de mi misma edad, riendo a carcajadas sin motivo aparente.
Era curioso, pero solo recordaba cosas bonitas, alegres o excitantes. Era imposible que no hubiera pasado nada malo, difícil o que me causara impresión. ¿Nada en absoluto?

Una plaza, me mostró la figuración como de una vieja postal, era yo de pequeña, mi padre me había comprado un globo enorme y estaba diciéndome que le diese la mano, que el globo podía levantarme y llevarme por el aire a lugares lejanos. Yo reía a carcajadas de sus ocurrencias. Seguí caminando con la congoja instalada en mi pecho, no recordaba cuándo había fallecido pero tenía la certeza de que mi padre ya no pertenecía a este mundo.
La fuente, traía escenas vívidas de mi madre y mi hermano, ambos sentados en el borde, tirando una moneda a sus espaldas, yo les hacía una foto. ¿Habría ido de pequeña a Florencia con mi familia y no lo recordaba? Imposible, la Miriam que les hacía la foto, era yo hace un par de años, aquello comenzaba a ser un sinsentido.
Me senté en la fuente y cerré los ojos tratando de respirar pausadamente, estaba un poco asustada, no entendía lo que me estaba pasando. Al abrirlos oí un alboroto y ante mi desorientación corrí a ver qué pasaba. Había gente alrededor de la escultura de Dante, lo observé por escasos segundos, ¿cómo podía sentir la emoción que viví al presentar mi tesis sobre la Divina Comedia?

Me hice hueco para ver qué pasaba exactamente.
Enmudecí y mi piel se tornó translúcida. En el suelo una chica permanecía inerte. No podía creerlo, era idéntica a mi. Trataban de reanimarla, sin éxito. 
Mientras, me volvía liviana, transparente, volátil…instante en que comprendí que dejaba de existir.

7 comentarios:

  1. ¡Guapa! Enhorabuena por tu blog, ya era hora ;)
    Este relato me ha gustado mucho, siempre sorprendes con el final :)
    ¡Un besazo!

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. Gracias Tere, sí ya era hora. Me encanta leerte :-*

    ResponderEliminar
  4. Wow!!! Qué bueno!!!! Seguiré leyéndote! Ya tienes una seguidora más! Enhorabuena!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias María, la admiración es mutua.
      Nos leemos!!

      Eliminar
  5. Sublime,sin palabras, de momento es mi favorito,pero m qda mucho x leer😘

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Sergia, me alegra que te guste. La verdad que cada texto que escribo independientemente de su extensión es un trocito de mi y me encanta que sea tu favorito. Gracias :-*

      Eliminar