15 jun. 2016

A la página en blanco

Lo que unos ven en la página en blanco como un elemento de bloqueo o algo frustrante, yo veo un reto. Un espacio que llenar. Ideas que fluyen, como el lienzo en blanco de un pintor situado al lado de las acuarelas.


Una página en blanco es una oportunidad para crear, recrear, imaginar y errar. Porque no pienses que todo lo que escribas va a ser bueno, ni digno de ser leído y cuanto menos, publicado. Quizá ni lo releas y acabe en el fondo de un cajón o traspapelado entre las hojas de una de tus libretas o, directamente a la papelera. Aunque soy de la opinión de que, lo que hoy te parece una tontería, dentro de un mes resulta un magnífico disparador. Que sí, obviamente hay que desarrollar, pulir, revisar y lo más probable, replantear. Pero si está ahí, es porque te ronda y hay que sacarlo.


Para enfrentar la hoja en blanco comienzo a escribir lo que me pasa por la cabeza porque luego tengo la certeza que al final escribiré lo que me dicta el corazón.


Así que a escribir. Rellena esa hoja en blanco, y no te precipites al descartar. Quizá esa escritura mecánica de ayer, hoy es el extracto de tu próximo relato, o un cuento, o ¿porque no? la base de tu próxima novela. El punto de inflexión puede estar ahí, escondido, aguardando a que tus musas caprichosas se fijen en él y te susurren su sentido.

4 comentarios:

  1. Nunca me deshago de nada. Si no sale hoy, lo guardo para otro momento más inspirador

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    1. Así es, quizá mañana es el despertar de algo grande, nada como el reposo. Gracias y bienvenida

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  2. Muchas veces lo que se empieza por inercia termina en lo que llevamos mucho tiempo soñando con escribir. Ya lo decía Picasso "Que la inspiración te encuentre trabajando"

    ladesdichadesersalmon.com

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    1. Absolutamente de acuerdo, bienvenido mi salmón

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